
El endurecimiento de las condiciones hipotecarias, el aumento de los tipos de interés y la desaceleración de la demanda están comenzando a transformar el mercado inmobiliario en España. Tras años de subidas continuadas, el precio de la vivienda empieza a corregirse en numerosas capitales del país como consecuencia de la caída en las operaciones de compraventa.
Los expertos apuntan a que el sector entra ahora en una nueva etapa marcada por una mayor moderación, donde compradores y vendedores ajustan expectativas ante un escenario económico más exigente. La menor capacidad de financiación de las familias, junto con la incertidumbre económica y el encarecimiento del crédito, están reduciendo el ritmo de las transacciones y enfriando progresivamente el mercado.
Aunque el ajuste no está siendo uniforme en todas las ciudades, la tendencia refleja un cambio de ciclo que podría consolidarse en los próximos meses si continúan las dificultades de acceso a la financiación y la pérdida de poder adquisitivo.
El mercado inmobiliario español afronta así una fase de equilibrio tras años de fuerte crecimiento y tensión en los precios.