
El euríbor está protagonizando una rápida escalada desde que empezó la guerra en Irán. El indicador hipotecario ha pasado del 2,222% que marcó el viernes 27 de febrero, el último día que cotizó antes del conflicto, al 2,367% de este lunes. Ese salto en seis sesiones lo coloca en su nivel más elevado en términos diarios en casi un año, desde el 21 de marzo de 2025. Y la tendencia es clara: desde que empezaron los bombardeos cada jornada del euríbor se cuenta por subidas.
La lógica detrás de ese cambio es clara. Con el barril de petróleo disparado más allá de los 100 dólares, y el gas natural también al alza encareciendo la factura de la luz, la subida de la inflación es inminente, y con ella se reabre un debate que parecía enterrado: ¿debe el Banco Central Europeo subir los tipos de interés? Su mera enunciación basta para que el euríbor repunte. “La historia sugiere que los aumentos marcados y persistentes en el precio del crudo pueden desencadenar ciclos inflacionarios persistentes”, explican desde Bank of America. “Aunque nuestro escenario base era más benigno, la última subida de los precios del petróleo por encima de los 100 dólares podría ser preocupante si se mantiene”.